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Productividad

¿Cómo aumentar tu productividad tras las vacaciones?

1 Sep , 2017  

Después de las vacaciones, la vuelta al trabajo se me ha hecho dura. ¿Será el síndrome post-vacacional? ¿Será el trabajo acumulado en estos días de desconexión? El tema es que, para que no se me haga tan cuesta arriba, he empezado a implementar mecanismos para ser más productiva, y esto incluye nuevos hábitos. Os voy a contar un poco en qué me he dado cuenta que se va mi tiempo:

  • El correo electrónico: tanto el personal como el de trabajo los consultaba demasiado a menudo (varias veces al día). Eso me hacía perder mucho tiempo, así como el hecho de contestar casi automáticamente a cualquier correo. En este sentido, dejar de estar pendiente del correo aumenta mi productividad: si bien el del trabajo lo tengo que consultar a diario, reduciré los momentos de consulta. Asimismo, el correo personal (tengo varias cuentas de Gmail) lo consultaré entre 2 y 3 veces a la semana.

Lo que ya hago (punto positivo) es evitar los correos demasiado largos. Por regla general, en mis correos voy bastante directa al grano del tema que me ocupa, más que nada porque, de media, tengo que leer y responder entre 15 y 30 correos diarios. Poniendo que dedicase sólo 3 minutos a leer y responder dichos correos, estaría invirtiendo entre 45 minutos y 1 hora y media diaria en ello. ¡Demasiado para ser productivo!

  • Reducir interrupciones: lo anterior podría aplicarse a lo anterior, pero no sólo incluye el correo electrónico, sino también las reuniones improductivas (a partir de los 30 minutos, ya se puede considerar demasiado, y cuando no hay orden del día, corres el riesgo de alargarlas demasiado), o (demasiadas) llamadas de teléfono.
  • Planificar: trabajar en marketing digital exige flexibilidad, pero también hay que planificar tareas. Cuando gestionas muchas cuentas de clientes, tener una planificación (de contenidos, de mailings, de reports…) es necesaria o corres el riesgo de no llegar a todo. En este sentido, ayudan mucho las listas de tareas, las herramientas de trabajo colaborativo, las plantillas para planificar… No hay un método único, cada cual puede elegir el que mejor le vaya. Una de las herramientas que me gustan (y que descubrí gracias a Víctor Campuzano) es Todoist, que tiene una versión freemium. Si quieres una herramienta totalmente gratuita y parecida, puedes usar Google Keep: cualquiera de las dos te vendrá genial para planificar tareas y con Keep, además, puedes compartirlas con otros usuarios (sin coste ninguno).
  • Priorizar tareas: Otro punto en el que voy a trabajar muy seriamente: la priorización de tareas. Es cierto que, trabajando en una agencia, cuando llama un cliente con una tarea urgente, tenemos (tengo) tendencia a dejar lo que estoy haciendo para atender esa petición urgente. Sin embargo, hay que priorizar esas tareas por importancia, más que por urgencia (que a veces no es tal, o, al menos puede esperar a que hagas las tareas de mayor importancia planificadas).
  • Hacer más pausas: Otro meeeeccc…!!! (si eres de la generación de los 80, ponle el tono de haber fallado jugando al “Operación”) en mi productividad. Parar y oxigenar el cerebro, sobretodo cuando llevas demasiado tiempo con una tarea que te estresa, ayuda a trabajar mejor y más deprisa. Y también te ayuda a ser más creativo, que es algo que me doy cuenta que pierdo cuando tengo que hacer una lista de tareas muy larga en poco tiempo. Un poco de estrés, de tensión, me ayuda a activar la mente. Demasiado me genera agobio y me hace fallar en cosas tontas. Por eso, parar de vez en cuando es sano (¡y evita errores!).
  • Tener el espacio de trabajo adecuado: Siempre que me he mudado de casa, he adecuado un espacio como despacho para poder trabajar tranquila y a mi aire. Sí, trabajo por cuenta ajena, pero también en casa (dando clase, escribiendo contenido, etc.), y por eso, el tener un espacio propio, que me aleje de ruidos (como el de la Play de mi pareja, o, más común, el de la tele) y me permita concentrarme es esencial.

Recientemente he mejorado mi espacio de trabajo: no sólo tengo una mesa lo suficientemente grande como para celebrar en ella una cena de Acción de Gracias, sino que he descubierto las sillas gamer: son sillas para quienes se pasan mucho tiempo delante de un ordenador jugando, y lo que me gustó de ellas es que son bastante más cómodas y ergonómicas que una típica silla de despacho (que son las que había usado hasta hoy). Y la verdad es que estoy muy satisfecha con el cambio: dado las horas que paso delante de mi maquinita, que mi espalda sufra lo menos posible.

  • Desconectar: No hablo sólo de vacaciones, sino de dejar el trabajo cuando se acaba de trabajar. Eso es lo que más me cuesta, y, si os dedicáis al marketing digital, a lo mejor también os pasa: mirar el correo a todas horas, ver las notificaciones de las redes sociales de tus cuentas, controlar los reports de Mailchimp, atender alguna llamada de trabajo… No es la primera primera vez que leo que la desconexión beneficia la productividad, y es así, ya que cada vez que vuelvo de vacaciones, o de una pequeña escapada me noto más fresca, más activa, tabula rasa o como queráis decirlo. Vale, no vamos a tener vacaciones todos los días, pero hacer deporte y alejarnos del móvil y el ordenador también ayuda. Así que voy a aplicarme el cuento y ya os contaré qué tal me va.

¿Qué hacéis vosotros para mejorar vuestra productividad? ¿Tenéis algún truco o hábito que me podáis recomendar? Si es así, por favor, ponedlo en los comentarios. ¡Muchas gracias!

Y, como siempre, si creéis que estos consejos pueden ser de utilidad a alguien más, compartidlos en vuestras redes sociales, o por correo.

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